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Latam

15/04/2020

2020: Latam registrará su peor recesión en casi 30 años

Latinoamérica será una de las regiones emergentes más afectadas por la crisis gatillada por el COVID-19. Probablemente, la contracción de la actividad económica, excluyendo a Venezuela, será mayor a -5,0%. Desafortunadamente, esto ocurre en un momento en el que la región ya registraba bajas tasas de crecimiento económico (apenas 1% en el 2019, sin considerar Venezuela).

De hecho, el 2019 fue un año duro para la región, que en el último trimestre vivió fuertes estallidos sociales que afectaron significativamente el crecimiento en varios países (Chile, Ecuador, Colombia y Bolivia). Es en este contexto, de alto descontento social y bajo crecimiento económico, se suma el impacto severo y disruptivo del COVID-19. Este choque va a afectar a las economías de la región desde tres frentes principales.

En primer lugar, Latam es altamente dependiente del comercio global y de la producción manufacturera de las economías industrializadas. El drástico retroceso de la actividad económica de los principales socios de la región reducirá significativamente la demanda de bienes de exportación latinoamericanos y afectará los precios de los commodities. De hecho, en promedio, estos representan el 55% de las exportaciones totales de la región. A esto se suma, la caída en el sector turismo, que también es una fuente importante de ingresos para Latam.

En segundo lugar, el aislamiento social y otras medidas de contención paralizarán considerablemente la economía de la región en el 1S2020. Salvo Brasil y México, la mayoría de los gobiernos de Latam han optado rápidamente por medidas de cuarentena total y hoy el número de días promedio transcurridos en cuarentena ascienden a 30, los cuales podrían extenderse entre una y dos semanas más. Ello con el propósito de evitar una crisis sanitaria ante la capacidad limitada de los sistemas de salud pública en casi todos los países.

Además, posteriores restricciones sobre la operatividad de diversos sectores postergarán la total recuperación económica más allá del 2S2020. Una vez finalizadas las cuarentenas, es probable que se mantengan algunas limitaciones sobre la operatividad en actividades relacionadas con el comercio y los servicios (que equivalen a 53% del PBI de la región).

Tercero, los gobiernos ya han implementado paquetes de estímulo de carácter fiscal y de inyección de liquidez para atenuar el impacto del COVID-19. Sin embargo, estos paquetes son heterogéneos y podrían ser modestos en países con altos desbalances fiscales (por ejemplo, Argentina y Bolivia).

Además, dichos paquetes no generarán el impacto esperado en la población más vulnerable. Así, es probable que las disposiciones para dar soporte a las familias (transferencias directas, beneficios de seguro social o subsidios a la planilla) y a las empresas (facilidades crediticias) pierdan efectividad como consecuencia de los altos niveles de informalidad y del bajo nivel de bancarización (por debajo del 50% en algunos países). Dada esta alta vulnerabilidad en el empleo e ingresos de las familias, una extensión de la cuarentena podría tener efectos muy severos.

Así, la región enfrentará un desafío sin precedentes. La profunda recesión global, las drásticas medidas restrictivas y los factores estructurales jugarán en contra. Esto significará la peor recesión de la región no vista en 30 años. En este contexto, existe el riesgo de que esta crisis traiga consigo un cambio profundo en la estructura económica y los motores de crecimiento que han impulsado a la región durante estos años.

NUESTRA MIRADA

Panorama económico

En los últimos dos meses, hemos observado diversas señales que sugieren que la economía global y local han empezado a recuperarse gradualmente. Esta es una noticia positiva y se explica en buena parte por el inicio de los procesos de reapertura económica. Sin embargo, esta recuperación es “frágil”, pues hay diversos riesgos que podrían ralentizarla.

Nota del Economista Jefe

Nos espera un largo y difícil camino para recuperar la economía y para construir un Estado que esté realmente al servicio de los ciudadanos. Antes que construir un adversario para tener algo o alguien a quien atacar, necesitamos revisar lo hecho, corregir, mejorar y avanzar hacia el país que queremos ser.

Nota del Economista Jefe

Esta semana el INEI publicó que entre marzo y mayo de este año el empleo cayó casi 50%, lo que significó aproximadamente 2,5 millones de puestos de trabajo perdidos. Por otro lado, en junio, el Indicca (Índice de Confianza del Consumidor de Lima Metropolitana de APOYO Consultoría e Ipsos) registró uno de los peores resultados de los últimos 16 años. La encuesta del Indicca muestra que las familias no solo están en una situación económica crítica, sino también que un porcentaje creciente espera que la situación empeore en el futuro.

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